El amor 3.0

Los ”millennials”, también llamados la generación Y, parecen haber desarrollado nuevos hábitos de conquista. Parece prehistórico pensar que hace solo unos años la manera más simple de conocer a alguien era entrar un bar, con la esperanza de entablar una conversación con la persona que te gustara, para finalmente obtener el número telefónico en una servilleta.

Hoy, de la mano de las redes sociales, nos encontramos a sólo un “me gusta” del gran amor de nuestras vidas. De esta forma las relaciones se han puesto a la orden del día combinadas con la tecnología y la fugacidad de un click para elegir a la persona con la que vamos a salir.

La irrupción del amor virtual en el terreno de las relaciones de pareja ha hecho desaparecer las cartas de puño y letra, las miradas fugaces y los estómagos repletos de mariposas; para dar lugar a los toques de Facebook, los “like” de Tinder o los corazones de Instagram.

El auge de las redes sociales inevitablemente está destinado a cambiar varios aspectos de las relaciones humanas tanto en la amistad como en las formas de conquista y los vínculos amorosos.

En tiempos de la posmodernidad hurgar un perfil público de Facebook nos garantiza saber dónde trabaja, conocer amigos, hermanos, hobbies, preferencias musicales y hasta hacer que parezca un hecho fortuito encontrarse en un evento al que la red social nos había avisado que asistiría.

En la actualidad pareciera como si ninguna historia de amor estuviera destinada al desencuentro y la falta de comunicación.  Las relaciones interpersonales, combinadas con la tecnología y la fugacidad de un click, se han puesto a la orden del día al momento de conocer a una persona. Eso es el amor virtual, un fenómeno mundial que crece, que transforma los tiempos de conquista y que redefine al amor.

El amor 3.0

Los ”millennials”, también llamados la generación Y, parecen haber desarrollado nuevos hábitos de conquista. Parece prehistórico pensar que hace solo unos años la manera más simple de conocer a alguien era entrar un bar, con la esperanza de entablar una conversación con la persona que te gustara, para finalmente obtener el número telefónico en una servilleta.

Hoy, de la mano de las redes sociales, nos encontramos a sólo un “me gusta” del gran amor de nuestras vidas. De esta forma las relaciones se han puesto a la orden del día combinadas con la tecnología y la fugacidad de un click para elegir a la persona con la que vamos a salir.

La irrupción del amor virtual en el terreno de las relaciones de pareja ha hecho desaparecer las cartas de puño y letra, las miradas fugaces y los estómagos repletos de mariposas; para dar lugar a los toques de Facebook, los “like” de Tinder o los corazones de Instagram.

El auge de las redes sociales inevitablemente está destinado a cambiar varios aspectos de las relaciones humanas tanto en la amistad como en las formas de conquista y los vínculos amorosos.

En tiempos de la posmodernidad hurgar un perfil público de Facebook nos garantiza saber dónde trabaja, conocer amigos, hermanos, hobbies, preferencias musicales y hasta hacer que parezca un hecho fortuito encontrarse en un evento al que la red social nos había avisado que asistiría.

En la actualidad pareciera como si ninguna historia de amor estuviera destinada al desencuentro y la falta de comunicación.  Las relaciones interpersonales, combinadas con la tecnología y la fugacidad de un click, se han puesto a la orden del día al momento de conocer a una persona. Eso es el amor virtual, un fenómeno mundial que crece, que transforma los tiempos de conquista y que redefine al amor.

El amor 3.0

Los ”millennials”, también llamados la generación Y, parecen haber desarrollado nuevos hábitos de conquista. Parece prehistórico pensar que hace solo unos años la manera más simple de conocer a alguien era entrar un bar, con la esperanza de entablar una conversación con la persona que te gustara, para finalmente obtener el número telefónico en una servilleta.

Hoy, de la mano de las redes sociales, nos encontramos a sólo un “me gusta” del gran amor de nuestras vidas. De esta forma las relaciones se han puesto a la orden del día combinadas con la tecnología y la fugacidad de un click para elegir a la persona con la que vamos a salir.

La irrupción del amor virtual en el terreno de las relaciones de pareja ha hecho desaparecer las cartas de puño y letra, las miradas fugaces y los estómagos repletos de mariposas; para dar lugar a los toques de Facebook, los “like” de Tinder o los corazones de Instagram.

El auge de las redes sociales inevitablemente está destinado a cambiar varios aspectos de las relaciones humanas tanto en la amistad como en las formas de conquista y los vínculos amorosos.

En tiempos de la posmodernidad hurgar un perfil público de Facebook nos garantiza saber dónde trabaja, conocer amigos, hermanos, hobbies, preferencias musicales y hasta hacer que parezca un hecho fortuito encontrarse en un evento al que la red social nos había avisado que asistiría.

En la actualidad pareciera como si ninguna historia de amor estuviera destinada al desencuentro y la falta de comunicación.  Las relaciones interpersonales, combinadas con la tecnología y la fugacidad de un click, se han puesto a la orden del día al momento de conocer a una persona. Eso es el amor virtual, un fenómeno mundial que crece, que transforma los tiempos de conquista y que redefine al amor.

Pin It on Pinterest

MENÚ

SEGUINOS